Costa Rica ocupa un lugar privilegiado en el corazón de Centroamérica, con 51.000 km2 de extensión y playas bañadas por dos océanos, Atlántico y Pacífico, separados por apenas tres horas en coche ó 45 minutos en avión.
En tan reducida extensión territorial el viajero puede encontrar sol y playa, aventura, cultura… ¡y el 5% de la biodiversidad mundial!
En 1970 el país inició su red de parques nacionales, que en la actualidad suma 27 parques y multitud de reservas biológicas y forestales que abarcan casi el 30% del territorio.
Estas reservas dan refugio a cientos de especies de flora y fauna que incluyen mamíferos, reptiles, aves (algunas de gran tamaño, como el águila arpía o las lapas verdes), algunas especies de ranas venenosas, serpientes, el jaguar y el perezoso de dos dedos.



